Los nacidos en
Capricornio están sujetos a enfriamientos y a afecciones de las
vías respiratorias; a menudo son víctimas de
caídas y
accidentes, como asimismo padecen del
estómago, los
intestinos y el
hígado.
Sus
rodillas son particularmente sensibles y están sujetos a reumatismos. Necesitan moverse mucho;
andar,
practicar gimnasia, hacer ejercicio siempre.
Obtienen mucho provecho de las curas termales y de la
hidroterapia. Su tendencia al pesimismo no disminuye su apego a la vida ni su valor.
Aunque no están demasiado seguros de lograr gran cosa, saben
esperar firmemente donde otros renunciarían.
Nadie puede superarlos en
tenacidad y
constancia, pues no hay tarea demasiado difícil para ellos; por el contrario, las dificultades les llevan casi a un estado de euforia.
En este
signo es donde se encuentran los ascetas del trabajo y la abnegación en la lucha por alcanzar su objetivo, cumplir con su deber y conseguir un ideal siempre muy elevado. les saldrá bien lo que están haciendo.
Más adelante, su carácter se volverá
independiente y se intensificará en alto grado la riqueza de su vida interior.
A los
Capricornios jóvenes se les ha de orientar bien en la elección de sus lecturas y se ha de vigilar atentamente la formación de sus ideas.
Un representante glorioso de
Capricornio es el doctor
Albert Schweitzer, ese idealista que ha renunciado a una carrera brillante por su obra en provecho de pueblos abandonados.